Ernesto Sábato.
Lugar de nacimiento: Rojas, provincia de Buenos Aires.
Fecha de nacimiento: 24 de junio de 1.991.
Géneros literarios: novela, ensayos.
Obras destacadas: Sobre héroes y tumbas, El túnel, La resistencia, Antes del fin, entre otras.
La nación: Magdalena Ruiz Guiñazú.
Radar: Claudio Zeiger.
La autora se remite a Sábato como “un hombre justo que buscó la verdad”. Lo hace desde la amistad que los unió ininterrumpidamente. Señala el compromiso del autor con los desaparecidos y todo lo que ello implica. Podríamos decir, además que resalta el coraje y el valor de aquel gran escritor, es decir su enfrentamiento con una difícil y cruel realidad de aquel entonces, a través de su literatura y ciertas acciones, como por ejemplo: su participación en la CONADEP. Conjuntamente a estas ideas como hombre justo, debemos indicar aquí rasgos políticos en este discurso. De hecho critica al gobierno de Néstor Kirchner por adosar otro prólogo superpuesto al que escribió Ernesto en el libro: “Nunca más”. En cuanto a la estructura discursiva del contenido podemos afirmar que se ordena de la siguiente manera: la persona, cuestiones políticas, experiencia personal y recuerdos; también encontramos adjetivos como querido, justo, entre otros. Más allá que su texto no esté a la altura e este magnífico escritor quizás es entendible si tenemos en cuenta el vínculo que los unía.
Claudio Zeiger es un periodista, crítico literario, se ha especializado en el mundo de la crónica cultural y es el director del suplemento Radar Libros en el diario Página/12. Ha publicado varias novelas. Escribe la nota desde su experiencia como lector, toda su sabiduría. Primeramente alude a Umberto Eco para referirse a Ernesto: “Apocalíptico e integrado”. De esta manera distingue por un lado la literatura, las obras del escritor, elogiándolas, alabándolas. Y por el otro el autor, el hombre, que golpea señalando aquellos defectos, que como todo ser humano pero destaca que justamente su literatura se diferencia de lo que haga con su vida. Zeiger, critica además a Mario Vargas Llosa y alude a frases de Jorge Luis Borges. Así mismo no niega que Sábato incursionó en los aspectos más oscuros del hombre medio. En la adjetivación hay palabras como: novelas formidables, patán político, derechista cavernícola, textos anticolonialistas entre otras. El discurso se organiza hablando de Sábato como escritor, de su literatura expresando: “escribió Sobre héroes y tumbas pero fue a almorzar con Videla”, equilibrando datos claves. En suma, su nota emerge desde lo intelectual, lo profesional, reflejando lo positivo y negativo del autor; sin embargo de vislumbrar la subjetividad de todo hablante.
David Viñas.
Lugar de nacimiento: Buenos Aires.
Fecha de nacimiento: 28 de julio de 1.929.
Géneros literarios: novela, ensayos.
Obras destacadas: Cayó sobre sus rostros, Un Dios cotidiano, Dar la cara, entre otras.
La nación: Beatriz Sarlo.
Radar: Horacio González.
Aquí la autora trata la muerte de viñas con altura, categoría, a partir de la cual es difícil tal vez acceder al texto comparado con la nota de Magdalena Ruiz. Podemos observar que se diferencia de él, caracterizándolo como un obsesivo de la historia y de la literatura, extremista, su pobreza, entre otras cosas. Notamos en la nota aquella rivalidad o más bien diferencias entre los dos, efectivamente ella se considera su discípula, marca claramente que son de dos épocas distintas. Hace referencia a la persona, el intelectual, al escritor, recuerdos, su visión como lector y su literatura no Borgeana, definiéndolo como un gran ensayista. Detrás de la sutileza de Beatriz subyacen aquellas discrepancias de los recuerdos personales.
Identifica a David como un hombre persistente, su relación con la política: “hombre de izquierda independiente”. Reformo ideas de distintos autores. Para Viñas pensar es sinónimo de “ademanes y respiración”, era algo más que una simple reflexión; enigmático, mirada penetrante, y hombre memorioso. En la nota, González trata la muerte de Viñas mencionando características del escritor, la persona y nuevamente al escritor, su literatura, y su lenguaje extraordinario, original, porque según Horacio era enrarecido, entrecortado, en donde la verdad que se habla se convierte en interacción.